domingo, noviembre 19, 2006

Pederastia Eclesiástica

Toda esta triste y verídica historia comienza en un barrio de poca monta de Madrid, conocido como Aluche. Un lugar que huele a perro viejo, con callejuelas oscuras, edificios de ladrillo desgastado y un nauseabundo aroma a pícaro que se pega a la piel de todo transeúnte y que da al barrio un tinte gris, ácido y a la vez fresco.

En este barrio, como en todos los barrios de este santo país, está plagado de torrecillas con cruces de hierro oxidado que atraen diariamente a decenas de creyentes. En una de esas iglesias de Aluche comandaba el padre Rafael Sanz Nieto, daba sus misas, confesaba a sus corderitos y... bueno, me resulta difícil transcribir esto así que me lo voy a saltar, ya entenderán el por qué.

La audiencia provincial de Madrid ha condenado a dos años de cárcel al padre Rafael Sanz Nieto por abusos sexuales continuados durante dos años a un pobre niño de doce años. El sacerdote, al parecer, muy amigo de la familia del afectado, aprovechaba este acercamiento para abusar del chaval. Los padres piensan que también ha podido abusar de su otro hijo menor, cuya edad no diré porque se me cae la cara de vergüenza.

Estos abusos se cometieron entre 1999 y 2001 y los padres y la parroquia se dieron cuenta de ello, por eso, y bravo por esos catequistas denunciaron esta perversidad pero en el sitio equivocado. Lo denunciaron en el arzobispado de Madrid y al enterarse de ello el obispo Rouco Varela intentó ocultarlo y solamente trasladó de lugar al sacerdote. Los catequistas dieron un paso más y lo denunciaron a la Fiscalía de Menores. Una denuncia que tuvo consecuencias para ellos, ya que fueron expulsados de la parroquia y represaliados por las autoridades eclesiásticas. Finalmente, y gracias a la insistencia de estos catequistas consiguieron llevar el caso ante el juez quien envió a la cárcel a este sacerdote e hizo pagar una multa de 30.000 euros a la familia al obispo Rouco Varela.

Ha sido duro escribir sobre esto, pero era necesario, mi más grata enhorabuena a esos catequistas que lucharon por que se hiciera justicia y respecto el señor Rouco Varela no tengo nada más que decir, creo que ya hemos visto cual es su moralidad. Esperemos que pague en vida por sus pecados.

4 comentarios:

laura dijo...

que tristeza, gentuza mas que gentuza. no solo este sacerdote abusa sexualmente de alguien, muchos y muchas en este pais y porque hablar solo de la religion??si, cierto que llega a llamar la atencion de una manera brutal, pero ahi madre mia!! si metieran a todos esos pirados en la carcel!! en fin no hay nadaque hacer que pena!

Anónimo dijo...

en fin te podias haber dejado hablar mal de aluche porque se nota que no debes conocer mucho para hablar asi...suerte en tu blog has perdido un lector

Anónimo dijo...

aqui una lectora de aluche, me parece correcto lo que comentas es tu blog, es problable que no conozcas mi barrio, pero he de reconocer que es asi, aunque podrias haber puesto algo bueno, porque aluche tiene muchas cosas buenas, no es un barrio con violencia, vale que la gente que por él merodea no es ejemplar ni del barrio de salamanca pero somos todos una gran familia.
estoy de acuerdo en lo que has escrito, pues aluche es un barrio antiguo, pero como antiguo que es mucha tradicion tiene y cosas buenas le han acontecido.
amigo anonimo, solo decirte que este blog es bastante bueno, te lodice alguien que lo visita bastante, creo que todo ha sido una confusion.
mucha suerte con el blog demencial
viva aluche!!!!!!!!!!!

demencial dijo...

Querido lector o exlector:

En primer lugar siento el retraso de mi contestación pero últimamente he estado muy ocupado. El tema principal del texto era otro, pero al parecer a usted le llamó mucho la atención my breve introducción. Si no le importa pasaremos a analizarla con detenimiento:

"Toda esta triste y verídica historia comienza en un barrio de poca monta de Madrid, conocido como Aluche." Supongo que esto le habrá molestado pero bien es cierto que a un catalán, a un gallego o un andaluz le dices que vives en Aluche y lo más probable es que no lo conozcan. Lo de poca monta también iba con tintes literarios."Un lugar que huele a perro viejo, con callejuelas oscuras, edificios de ladrillo desgastado". Con esto me refiero a que es un barrio viejo, no tiene más que comprobar la media de edad la población. Lo de las calles oscuras, bueno, de eso no hay que hablar mucho la iluminación en muchas zonas es escasa. Lo de los edificios de ladrillo desgastado no es más que la cruda verdad. Muchas casas son viejas, se han decolorado, en fin el paso del tiempo deja huella. Bien es cierto qeu muchas están reformadas pero si recorremos un barrio nuevo se notará la diferencia, creame. Que conste que con esto no quiero decir que un barrio nuevo sea peor que otro viejo, en buena medida tiene que ver con la población que en estos lugares fluye. Prosigamos, "un nauseabundo aroma a pícaro que se pega a la piel de todo transeúnte y que da al barrio un tinte gris, ácido y a la vez fresco.". Con esto me refiero a que la gente del barrio es avispada, inteligente, que se las sabe todas, es decir tiene la experiencia de una persona mayor y a la vez es joven por dentro, tiene vitalidad, energía y sueños.

Con esta aclaración espero despejar sus dudas, he visto que he sido demasiado metafórico para usted o sencillamente no coincidimos. Como aclaración le diré que yo viví en el barrio durante 25 años y muchas tardes de soledad me paseo por sus calles. Me fue muy triste ir un día y no encontrar La Concha (el auditorio del barrio) destruida por un gobierno inutil.

Muchas gracias por su atención.

Saludos, demencial.